El Departamento de Justicia de Estados Unidos confirmó ayer la detención de Juan Tang, la última de los cuatro presuntos integrantes del Ejército chino acusados de infiltrarse en el país tras cometer fraude de identidad en sus visados de entrada.

La acusada se entregó a las autoridades estadounidenses luego de haber sido cobijada en el consulado chino de San Francisco, según confirmó el Departamento de Justicia. “Está ya bajo custodia y comparecerá ante un tribunal”, agregaron. Sobre ella pesaba una orden de arresto presentada el 26 de junio.

“Tang y otros tres presuntos investigadores son miembros del Ejército de Liberación Popular de China (la designación oficial del Ejército chino) que habían pedido visados de investigación mientras escondían su verdadera filiación al Ejército”, dijo el jueves el fiscal general adjunto para la Seguridad Nacional de Estados Unidos, John Demeters.

El FBI, mientras tanto, ha realizado entrevistas adicionales a poseedores de visas bajo sospecha de que podrían tratarse de militares encubiertos.

Los otros detenidos

“Estamos ante otro aspecto del plan del Partido Comunista Chino para aprovechar nuestra sociedad abierta y explotar las instituciones académicas. Continuaremos llevando a cabo esta investigación junto con el FBI”, añadió el fiscal general adjunto. Los otros individuos arrestados fueron identificados como Xin Wang, Chen Song y Kaikai Zhao, que pasaron a disposición policial entre el 7 de junio y el 18 de julio (los dos primeros en California y el tercero, en Indiana). Todos ellos, según Estados Unidos, mintieron sobre su pasado militar al entrar en el país.

Poca diplomacia

Este anuncio ocurrió en medio de un nuevo episodio de tensión diplomática entre ambos países. En las últimas horas, China ordenó a Estados Unidos que cierre su Consultado General en Chengdu, en la provincia de Sichuan (suroeste). Fue en respuesta al cierre de su misión en Houston, Texas, por parte de Washington.

El Ministerio de Exteriores de China comunicó que le informó ayer a la Embajada de Estados Unidos en el país asiático sobre la decisión de cerrar el consulado. Según los funcionarios, la situación actual entre ambos países no es deseable. Pero delegaron completamente la responsabilidad en Washington.

“Urgimos de nuevo a Estados Unidos a que revoque inmediatamente su errónea decisión y cree las condiciones necesarias para el retorno de las relaciones bilaterales a la normalidad”, afirmaron. (Europa Press)